Convivir con una persona con Parkinson

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Las personas que conviven con un enfermo de Parkinson no solo deben ser conscientes de los problemas que la enfermedad de Parkinson plantea a sus seres queridos, sino también de las formas en que pueden contribuir a mitigar los daños y ayudarles a mantener una buena calidad de vida. Desde Wayalia te presentamos algunos consejos que pueden ser de ayuda si eres una cuidadora de ancianos con Parkinson.

Consejos para convivir con una persona con Parkinson:

Medicamentos

  • Mantén los medicamentos en sus envases originales.
  • Ten a mano una lista de los medicamentos que debe tomar el paciente.
  • Lleva esta lista a todas las citas con el médico, sobre todo si este no está al tanto de la situación.
  • Utiliza “recordatorios” para saber a qué hora del día debe tomar la medicación.
  • Mantén también informados a familiares y amigos sobre la medicación, especialmente si eres el/la único/a encargado/a de los cuidados.
  • Si observas algún comportamiento “compulsivo” o cambios llamativos en la personalidad del paciente, habla con el anciano primero y luego con el médico que lo atiende.

Estilo de vida

  • El Parkinson no requiere necesariamente cambios en su estilo de vida de la noche a la mañana, pero a medida que la enfermedad avanza, será necesario introducir alguno.
  • La fisioterapia y los cuidados complementarios pueden ser necesarios para contrarrestar las dificultades de movimiento que aparecerán con el tiempo.
  • Los medicamentos pueden contrarrestar algunos de estos problemas, pero a la larga pierden su eficacia y también habrá que hacer terapia física.
  • Es importante encontrar el programa de ejercicio adecuado, pero es necesario reducir o limitar ciertos tipos de actividades. Por ejemplo, si al paciente le gusta nadar, asegúrate de acompañarle, porque si se produce un episodio de “bloqueo motor” en la piscina, podría ser peligroso. Caminar puede ser una alternativa a correr, etc.
  • Es fundamental comentar los programas de ejercicio con el médico, que puede sugerir actividades para mantener su cuerpo activo y saludable al mismo tiempo.
  • Hay que tener en cuenta que con la edad todos estamos sujetos a un declive físico. Por lo tanto, el ejercicio es esencial para todos, independientemente de la enfermedad. Sin embargo, existe el riesgo de que el anciano se “apague” más de lo necesario en una vida sedentaria como consecuencia de los síntomas, por ejemplo, el miedo a las caídas, y que esto provoque un deterioro físico más rápido. Por lo tanto, es necesario motivarle y estimularle para que no se deje llevar.

Dieta

La dieta es especialmente importante:

  • Si el enfermo tiene sobrepeso, debe iniciar una dieta.
  • Aunque la obesidad no es una causa de la enfermedad de Parkinson, puede ser un factor adicional que limita el movimiento.
  • El médico puede sugerir cambios en la dieta que proporcionen el máximo beneficio y que puedan ser adoptados fácilmente por otros miembros de la familia.
  • Si tiene problemas, como por ejemplo para tragar, cambiar los tipos de alimentos de su dieta puede remediar esta dificultad.
  • La salivación excesiva también puede dificultar la deglución, por lo que puede ser útil y adecuado limitar los alimentos que tienden a aumentarla.
  • La dieta también es muy importante para el funcionamiento de la medicación.

Viajes

  • Muchas personas creen que la enfermedad limita su capacidad para viajar y disfrutar de la jubilación. Por el contrario, las personas con Parkinson pueden seguir viajando, pero solo tienen que planificar mejor su viaje para que sea lo más agradable posible.
  • Si tienes que coger el avión, llega al aeropuerto un poco antes de lo necesario para compensar las dificultades de movimiento que puedan surgir durante los controles de seguridad.
  • Comprueba dos veces su medicación para asegurarte de que tiene suficiente para el viaje.
  • Si no puedes llevar los medicamentos necesarios, comprueba si están disponibles en el país al que vas a viajar.
  • Guarda los números de emergencia en diferentes lugares; tenerlos solo en la maleta, por ejemplo, puede ser un problema si se pierde el equipaje.
  • Si es posible, lleva una pequeña bolsa con medicamentos adicionales y números de teléfono de emergencia, incluido el de su médico.
  • Planifica también el tiempo de descanso durante las vacaciones.

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