La Enfermedad de Wilson: qué es, síntomas y cómo combatirla

Facebook
Twitter
WhatsApp

La salud de las personas mayores es una preocupación creciente en nuestra sociedad. Una de las enfermedades menos conocidas, pero no menos importante, es la Enfermedad de Wilson. Desde Wayalia, especialistas en el cuidado de personas mayores, queremos informar y concienciar sobre esta afección.

¿Qué es la Enfermedad de Wilson?

La enfermedad de Wilson, también conocida como degeneración hepatolenticular, es un trastorno hereditario recesivo. Esto significa que una persona debe heredar dos copias del gen defectuoso, una de cada progenitor, para desarrollar la enfermedad. Esta afección impide que el cuerpo elimine el exceso de cobre. Si bien el cobre es esencial para el desarrollo de huesos saludables, nervios, colágeno y melanina, un exceso de este puede ser tóxico. En la enfermedad de Wilson, el exceso de cobre se acumula primero en el hígado, causando daño hepático, y luego se distribuye a otras áreas del cuerpo, lo que puede llevar a síntomas neurológicos.

Síntomas de la Enfermedad de Wilson

Los síntomas de la enfermedad de Wilson pueden ser variados y aparecer a diferentes edades, aunque generalmente surgen entre los 5 y 35 años. Estos síntomas se dividen principalmente en dos categorías: hepáticos y neuropsiquiátricos.

Síntomas hepáticos

  • Fatiga
  • Falta de apetito
  • Ictericia (coloración amarillenta de la piel y ojos)
  • Acumulación de líquido en las piernas o el abdomen
  • Problemas de coagulación

Síntomas neuropsiquiátricos

  • Cambios de personalidad o comportamiento
  • Temblor incontrolado
  • Movimientos incoordinados o torpes
  • Dificultad para hablar
  • Rigidez muscular

Otros síntomas menos comunes incluyen

  • Anillos de coloración marrón o verde en el borde del iris, conocidos como anillos de Kayser-Fleischer
  • Problemas renales
  • Osteoporosis o huesos frágiles

¿Cómo combatir la Enfermedad de Wilson?

Aunque no existe cura para la enfermedad de Wilson, existen tratamientos que pueden ayudar a gestionar sus síntomas y a reducir el exceso de cobre en el cuerpo.

  • Medicación: los quelantes del cobre son medicamentos que se unen al cobre y lo eliminan a través de la orina. La penicilamina y el trientina son dos ejemplos comunes. Estos medicamentos deben tomarse de por vida para controlar la enfermedad.
  • Dieta: las personas con enfermedad de Wilson deben evitar alimentos ricos en cobre, como hígados, frutos secos, chocolate y mariscos, etc. También es aconsejable limitar el consumo de setas, legumbres y cereales integrales.
  • Trasplante de hígado: en casos graves, donde el hígado ha sufrido un daño irreparable, un trasplante de hígado puede ser la única solución. Después del trasplante, el nuevo hígado puede metabolizar y excretar el cobre normalmente, pero es posible que aún se requieran quelantes del cobre para eliminar el exceso acumulado en otros órganos.
  • Seguimiento médico: es esencial que las personas con enfermedad de Wilson sean monitoreadas regularmente por un médico. Esto incluye pruebas de función hepática, exámenes de ojo para detectar los anillos de Kayser-Fleischer y análisis de sangre para monitorizar los niveles de cobre.

Impacto emocional y apoyo psicológico

Es crucial entender que, más allá de los síntomas físicos, la Enfermedad de Wilson puede tener un impacto emocional y psicológico tanto en el paciente como en su familia. La aceptación del diagnóstico y la adaptación a una nueva rutina de cuidados puede generar sentimientos de frustración, tristeza o ansiedad.

Para manejar estos desafíos emocionales, es esencial buscar apoyo psicológico. Los profesionales pueden ofrecer herramientas y técnicas que ayuden a los pacientes y a sus familias a enfrentar la situación con una perspectiva más positiva y resiliente. Las terapias de grupo, donde las personas pueden compartir experiencias y sentirse comprendidas, también pueden ser de gran ayuda.

La importancia de la detección temprana

Una de las claves para manejar la enfermedad de Wilson de manera efectiva es la detección temprana. Un diagnóstico precoz puede hacer una gran diferencia en la calidad de vida del paciente. Cuanto antes se detecte, más pronto se podrá iniciar el tratamiento, lo que puede prevenir o retrasar la aparición de síntomas graves.

Recomendamos a todas las personas con antecedentes familiares de la enfermedad que se sometan a pruebas genéticas y a exámenes periódicos. Esto permitirá una intervención temprana y una planificación adecuada para el futuro.

La enfermedad de Wilson es un trastorno hereditario que requiere una comprensión y acompañamiento especializado. El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado son cruciales para prevenir complicaciones graves y mejorar la calidad de vida de los afectados.

Desde Wayalia, instamos a las familias y cuidadores a estar informados y buscar atención médica ante cualquier síntoma sospechoso. Juntos, podemos garantizar que nuestros seres queridos reciban el cuidado y el apoyo que necesitan.

¿Te podemos ayudar?

Comparte el artículo

Facebook
Twitter
LinkedIn

Deja un comentario