Con la edad, padecer algún tipo de limitación física, que repercuta directamente en la movilidad, o alguna enfermedad que afecte al estado cognitivo, es muy frecuente. Situaciones que pueden derivar en un aumento de la dependencia y en un “hándicap” para el bienestar. Ante esta necesidad asistencial, el ordenamiento español contempla unas prestaciones para poder acceder a los servicios necesarios, y poder hacer frente así a la dependencia. Si bien es cierto que, a pesar de la enorme incidencia en España, existe un enorme desconocimiento en torno a cómo solicitar la ayuda para la dependencia.
¿Qué es la dependencia?
Índice
Entendemos la dependencia de una persona como el estado en el que se encuentran ciertos individuos, que por diversos motivos (lesión, enfermedad, discapacidad, etc.), necesitan apoyo para realizar las actividades básicas de la vida diaria (bañarse, vestirse, alimentarse, etc.).
Existen tres grados de dependencia, ya tratados en una entrada anterior, que van en desde la dependencia moderada a la gran dependencia, en relación de la necesidad diaria de ayuda para realizar las actividades básicas de la vida diaria.
En España, la cifra de personas dependientes alcanza al 1,2 millones, pero más del 20% aun no recibe la prestación correspondiente a su situación. ¿Por qué? debido a los extensos trámites a completar ante la solicitud de ayuda para la dependencia, que dificultan mucho este proceso.
Requisitos para solicitar la ayuda para la dependencia
Existen varios condicionantes, fundamentales, para poder proceder con la solicitud de ayuda para la dependencia:
- Poseer la nacionalidad española.
- Haber residido en España durante 5 años.
- Residir, actualmente, en la Comunidad Autónoma en la que se solicitará la ayuda.
- Estar, irreversiblemente, en situación de dependencia acorde con los grados establecidos.
¿Qué grados de dependencia existen?
La Ley de Dependencia registra que existen tres grados, teniendo en cuenta la autonomía de las personas y la intensidad y la clase de ayuda que necesitan de otros para realizar las actividades básicas diarias. A continuación, te mostramos esos tres grados.
- Grado I o dependencia moderada. En este caso, la persona precisa de ayuda para realizar varias actividades básicas diarias al menos una vez al día. También es posible que tenga necesidades de apoyo de manera intermitente o limitada para contar con autonomía.
- Grado II o dependencia severa. Se sufre este tipo de dependencia cuando la persona precisa ayuda para realizar esas actividades esenciales del día a día más de dos veces cada jornada, pero no es necesario contar con un apoyo permanente de un cuidador. Estas personas tienen una cierta autonomía personal.
- Grado III o gran dependencia. La persona necesita contar con ayuda varias veces al día para realizar distintas actividades básicas de la vida diaria. Tiene una pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial. Por eso necesita contar con apoyo en todo momento para realizar todo tipo de tareas.
¿Cómo obtener el Reconocimiento del Grado de Dependencia?
- La primera fase de este proceso consiste en solicitar la evaluación del estado de la persona dependiente a la Administración Pública competente de la Comunidad Autónoma donde se resida. Para solicitarla se necesitarán los siguientes documentos: documento acreditativo y fotocopia del DNI (del representante leal), el informe de salud y social donde se diagnostican las características particulares de la dependencia, el certificado de empadronamiento y la declaración de la renta.
- En la segunda fase, un representante de la Administración procederá a realizar una evaluación (a domicilio) del estado de la persona solicitante.
- En la última fase, y después de valorar todos los informes resultantes de la evaluación, la Administración procederá a la resolución del Reconocimiento del Grado de dependencia (y especificar en qué grado se encuentra la persona). Reconocimiento válido en toda España.
Ayudas para la dependencia
Una vez obtenido el Reconocimiento del Grado de dependencia será necesario solicitar, a los Servicios Sociales, el Programa Individual de Atención (PIA). Documento en el que se recogerán las modalidades de intervención, ayudas y prestaciones económicas necesarias, que mejor se adecuen a la persona en cuestión para superar, y complementar, el estado de dependencia.
Estas ayudas pueden ser, o bien en forma de servicios (centros de día, teleasistencia, ayuda a domicilio, etc.) o en forma de ayuda económica. Y el plazo de resolución puede dilatarse a más de 6 meses, y en él se especificará que ayuda (y de qué forma) percibirá la persona dependiente.
¿Qué tipo de prestaciones económicas se ofrecen como ayuda a familias con personas dependientes?
Además de los servicios que has visto hasta ahora, las familias con personas dependientes a su cargo pueden recibir otras prestaciones económicas, en los siguientes apartados te mostramos cuáles son.
Prestación económica vinculada al servicio
La Ley de Dependencia ofrece una prestación económica que está vinculada al servicio cuando las familias no pueden acceder a un servicio público o concertado. Se tiene en cuenta el grado de dependencia y la capacidad económica de quien va a recibir este tipo de ayuda. Estas medidas están reguladas por el convenio establecido entre el Gobierno Central y la Comunidad Autónoma correspondiente.
En este caso, la prestación económica está siempre unida a la adquisición de un servicio. Hay que tener en cuenta que el destino del dinero será supervisado por las Administraciones Públicas y siempre comprobarán que se ha utilizado para cubrir el servicio solicitado.
Prestación económica de asistencia personal
La prestación económica de asistencia personal se utiliza para contratar un profesional ciertas horas a la semana, que previamente se han pactado con la Administración. La finalidad de esta ayuda es que la persona pueda vivir de manera autónoma en el hogar y estén cubiertas todas sus necesidades básicas del día a día. Se pueden beneficiar de esta ayuda todos los grados de dependencia.
Prestación económica para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales
Esta ayuda económica la pueden recibir tanto el cónyuge como otros parientes cercanos que estén cuidando de la persona dependiente. Se exige que lleve ocupándose de la persona al menos un año antes de solicitar esta prestación. Además, hay que cumplir una serie de condiciones relacionadas con la convivencia y la habitabilidad de la vivienda.
Cómo has visto a lo largo de estas líneas, cuentas con distintas ayudas si tienes a tu cargo una persona dependiente. Es muy importante que te dirijas a los Servicios Sociales de tu Comunidad Autónoma, ya que cada región tiene sus propias condiciones. No dejes de hacerlo, ya que sin duda necesitas recibir todo el apoyo que sea posible.
¿Son suficientes las ayudas para la dependencia?
Como hemos podido comprobar, los pasos a seguir, y sobre todo los plazos, resultan totalmente desesperanzadoras para las familias que necesitan la ayuda de forma inmediata. Además, las prestaciones económicas son, a todas luces, insuficientes. Por lo que desde Wayalia, os queremos ayudar para que, solicitar la ayuda para la dependencia sea lo más fácil posible. A parte, en caso de necesitar de forma urgente a una cuidadora de personas mayores o adultos dependientes, nosotros os podemos facilitar a los mejores profesionales de forma accesible y rápida.